lunes 22 de marzo de 2010

El niño Aries

Para poder disciplinar a su niño ustedes tendrán que prestarle mucha atención y, antes de establecer las normas de disciplina, comprender cuáles son las metas que se pretende alcanzar con ellas. Hay que exigirle, pero no por medio de la imposición, sino del sentimiento: sin criticarlo, dirigiéndolo con firmeza para lograr llegar a él con mucho afecto, sin sentimentalismo; así recibirá el mensaje de forma positiva y aprenderá a obedecer.
La naturaleza de este pequeño ¿amerito es alegre por lo que conviene intentar proporcionarle alegría dentro de la disciplina y con juegos enseñarle a obedecer Pero tengan en cuenta que para lograrlo ustedes habrán de aprender a disciplinarse primero a sí mismos. Un ejemplo sería decirle al niño, "Ahora eres un pez y los peces no pueden hablar..." para que jugando aprenda a escuchar, sentir y prestar atención. Notarán que el travieso carnerito adora este tipo de aprendizaje.
Como muestra un gran deseo de libertad, hay que ayudarlo a comprender y sentir que la disciplina no resta libertad. Que él tiene derecho a hablar y a expresarse, pero debe reconocer que los demás tienen opiniones diferentes y tiene que escucharlas y respetarlas sin pleitos ni conflictos. Una vez aprendido este principio básico, será un gran líder, ya que su naturaleza está conectada fuertemente con el liderazgo.

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